El tooling de un backend Python en serio, antes de escribir la primera ruta
Antes de escribir la primera ruta de un backend nuevo, vale la pena invertir un rato en el tooling que va a hacer cumplir la calidad del código automáticamente1. La apuesta es simple: “está prolijo” tiene que ser lo que pasa por default, no lo que alguien se acuerda de hacer antes de un commit. Esto es lo que arma esa base en un proyecto Python real — la configuración es genérica a propósito: no hay una línea de negocio, ni un nombre de cliente, ni nada que identifique de dónde sale. El conjunto de herramientas (tooling) y sus configuraciones iniciales es lo que se puede compartir entre un proyecto y otro. Armé además un scaffold público con todo esto funcionando de verdad — cloná, make install, y andá probando cada sección de este post contra el repo real2.