El intérprete que ejecuta el paper de Turing tal cual está escrito
Todo el mundo que estudió ciencias de la computación implementó “una máquina de Turing” en algún momento1: una cinta, un cabezal, una tabla de transiciones (estado, símbolo) → (estado, símbolo, movimiento). Es un ejercicio válido, pero no es lo que Turing escribió en 1936. Su notación real —la que usa en On Computable Numbers, with an Application to the Entscheidungsproblem2— es bastante más rica que eso, y casi nadie la implementa como está en el paper. Yo quería saber si podía.
La feminización institucional
En septiembre de 2025, en NatCon 5, Helen Andrews abrió su charla recordando una vieja entrada de blog de Tyler Cowen.1 Cowen, el economista libertario, había listado las siete revoluciones más grandes que había visto en el curso de su vida: desde el alunizaje, pasando por la caída del comunismo, hasta la llegada reciente de la inteligencia artificial. Entre la caída del muro y la invención de internet, Cowen ubicaba una revolución que casi nadie nombra así: the great feminization. La charla de Andrews —transcripta al mes siguiente como artículo en Compact bajo el título The Great Feminization2— sostiene que esa revolución es la que explica, más que cualquier otra, el fenómeno cultural que llamamos wokeness. Le valió más de cien mil vistas en YouTube y un rechazo predecible en los medios progresistas.3
Simply Scheme: el libro que no quería 500 programadores mediocres
«Computer programs have become too large and complex to encompass in a human mind. Therefore, the job of computer science education is to teach people how to discipline their work in such a way that 500 mediocre programmers can join together and produce a program that correctly meets its specification.»
Así arranca, casi al pasar, el prefacio de Simply Scheme: Introducing Computer Science (Brian Harvey y Matthew Wright, MIT Press, 1994).1 No es una crítica ajena — es la caricatura que los propios autores hacen de lo que ellos llaman la vista conservadora de la educación en ciencias de la computación. La escriben para después voltearla.2