El termómetro de la Psicología
⚠️ Curiosidad nerd lateral — esto no es ciencia de la computación.
Hace un tiempo escribí acá sobre el enema de humo de tabaco. El post arrancaba con un problema de performance —alguien agrega RAM para acelerar un login y el login tarda el doble— y terminaba en los médicos europeos del siglo XVII soplando humo de tabaco por el recto de sus pacientes para tratar cefaleas, hernias, calambres, tifus y cólera. La pregunta era «¿por qué funcionaba?» y la respuesta era «no funcionaba». La tesis, que repito textual porque este post entero se apoya en ella:
Sicología sin humo de tabaco en el trasero, según ChatGPT
⚠️ Curiosidad nerd lateral — esto no es ciencia de la computación. Aunque el modo de falla del modelo sí lo es.
En el post hermano de éste, «El termómetro de la Psicología», sostengo que a una afirmación sobre seres humanos hay que exigirle lo mismo que a cualquier otra: una medición independiente de la teoría que la postula, y un número que pueda salir mal. Y que buena parte del aparato de la sicología no cumple ni lo uno ni lo otro.
Soplar humo de tabaco
Un sistema con muchos procesos tiene un tiempo de login de un minuto, cuando la expectativa es de 1 ó 2 segundos. Los procesos ocupan toda la memoria disponible, así que alguien propone aumentar la RAM. La solución parece obvia: más memoria, mejor rendimiento.
Diagrama de estados de un proceso1
Resultado: el tiempo de login sube a dos minutos.
¿Qué pasó? Antes de agregar memoria, muchos procesos que podrían estar listos para ejecutarse habían sido desalojados (page-out) a disco: el sistema operativo los había movido al disco para liberar RAM. Un proceso en disco no compite por la CPU; simplemente espera allí, fuera de la cola de listos. Con poca memoria, la cantidad de procesos compitiendo activamente por la CPU era baja, y cada uno recibía su quantum en su turno.